La Muerte. No, pero casi. Por la mañana, después del desayuno buffet del hotel (arffflssss), Yaid, Juanma, Lorena y yo nos encaminamos (en coche, claro) hacia el centro de Leon. No pasó desapercibida la valla publicitaria del Autoservicio del Colchón con una foto enorme del propietario (de hecho, ponía " Hola, soy José" en el encabezamiento). Quizás hoy me saque una foto con él jajaja.

Lo primero en visitar, fue la catedral, la verdad, una pasada. Las vidrieras, los contrafuertes, el techo altísimo y los frescos en las paredes (entre otras muchas cosas) resultaron realmente imponentes. A pesar de que no se permitía sacar fotos, no pude reprimirme teniendo en mis manos la cámara con el nuevo 12-24, y saqué un par destrangis.Lo siguiente en ver fue el edificio Botines, una verdadera chulada arquitectónica de Gaudí según tenemos entendido, con la imagen de lo que parecían San Jorge y el dragón sobre la puerta principal. Tras acercarnos al paseo fluvial, Yaid empezó a dar síntomas de malestar, aún así aguantó lo suficiente como para ver el puente, el parador y la iglesia de san Isidoro. A las 5 estábamos de vuelta en el hotel, mientras Juanma y Lorena se alejaban hacia Leitariegos para esquiar, y la gripe de Yaid pedía a gritos un poquito de cama.Antes de bajar a cenar, pasamos la tarde dandole brillo al Satélite, viendo Next en el Canal+ (menuda bazofia) y después, por la noche, el Discovery Channel.
Hoy toca vuelta al hogar con paradas programadas en Astorga y Castrillo de Polvazares. A ver si la nena aguanta...
1 apostillas:
pues para ir a navajatera sin pensarmelo y conocer al figura, despues hablan de la españa profunda
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